Es probable que estén cercando a los fumadores para detectar a los pachecos de entre ellos (léase, compló). Una de las características más comunes entre los que tienen predilección por la marihuana es que, para disfrazar el singular olor de la mota se fuman un Marlboro (o de la marca que prefiera el sujeto). Tal vez, algunas mentes brillantes alcanzaron a dilucidar la abominable relación del tabaquismo con los mariguanos, pero sólo es una conjetura muy pero muy pachequísima. Por otro lado, existe la sospecha que confundido entre nosotros anda merodeando el célebre Big Brother -aquel que hizo famoso George Orwell en su novela "1984", no el de la tele-, para vigilar a los disidentes de la buena salud que andan por ahí sin recato ni mecate contaminando el mundo y a los herederos de la tierra.
Como quiera que sea, la nueva Ley que prohíbe el consumo de tabaco en lugares públicos plantea un principio de segregación. Por supuesto que ya se sabe de los efectos nocivos que produce ese condenado hábito a quienes lo llevan a cabo y también a los que no tienen tal costumbre -en caso de que sean vecinos de aquel prójimo mal nacido, sobre todo si tal proxemia es muy estrecha. Sin embargo, lo que están provocando se aleja mucho de la idea de toda norma que es regular las relaciones sociales, están creando una distinción entre los "buenos" y los "malos" ciudadanos, porque unos han decidido no contaminar su cuerpo y los otros por el placer de deteriorar el propio, pero que al fin comparten la misma circunstancia de existir.
Absurdo es el planteamiento de esta Ley puesto que, para empezar, nuestro sistema de procuración de justicia es notablemente deficiente. Ahora, pretenden hacer de cada ciudadano "ecológicamente" conciente un policía de sus coterráneos más cercanos, una nueva distracción para ciudadanos aburridos. ¿Por qué no se ocupan en elaborar normas que efectivamente castiguen a los "Gobernadores preciosos" de hoy y del futuro?, por decir algo que ya es bastante.
Es factible pensar que este puede ser el primer paso para hacer del tabaco una droga ilegal, pero luego nacerían los cárteles de las cajetillas de cigarros, por supuesto, importados; y ya luego se andarían matando por el tráfico de embarques millonarios de Camel o Benson; en tanto, los altos mandos militares, los políticos más poderosos, los jerarcas religiosos, potentados de cuantiosas fortunas y algunos artistas de la música pop, sin la menor comezón moral, bien que se fumarían un buen cigarro cubano.
Históricamente, toda exclusión que realizan ciertos grupos sobre otros, indefectiblemente, produce violencia y -como dicen ahora- polarización. Esta característica de distinguir a unos de otros y separarlos en diferentes bandos es particular de las religiones y sus dogmas, también de la política y sus ideologías con resultados más que funestos.
En el fondo de esta nueva Ley existe una tendencia notablemente integrista, tendencia que apunta hacia el establecimiento de una moral única acendrada en una falsa ética ambiental, porque a decir verdad, todos contaminamos y contaminan más los que más consumen y no específicamente tabaco.
Precisamente, los neoconservadores más radicales, máxime siendo capitalistas, defienden a ultranza los privilegios que concede el dinero y el progreso de la industria que es la que se está llevando entre las patas al mundo rumbo al precipicio de una crisis ecológica. Hay que explotar y ensuciar la tierra que para eso Dios nos la dio. Ah, pero hay que controlar la mente y el cuerpo de aquellos humanos irremediables que insisten en contaminarse a sí mismos, literal y metafóricamente. ¿Quién es el dueño de nuestro cuerpecito, el Estado, la religión, las hegemonías, las mayorías o nosotros mismos?
Estoy de acuerdo en que ya era suficiente en delimitar espacios para fumadores y no fumadores, o cortésmente consultar la opinión de los presentes si toleraban el humo del cigarro. Sin embargo, ¿somos terriblemente incapaces para comunicarnos, al grado de hacer imposible la convivencia?
En este tiempo que lleva mi generación, a ratos sospecho que nuestro mundo está experimentando una regresión moral a épocas como el medioevo, porque existe un miedo latente e irracional a vislumbrar el fin inminente de la civilización.
viernes 29 de febrero de 2008
viernes 15 de febrero de 2008
Del amor y la mierda
El amor no está en los discursis de la televisión, tampoco en los clisés empachados de los valores morales cuasi religiosos ni en esa corriente necesidad de dar o recibir a ultranza regalitos endulcorados dignos de las costumbres más conservadoras que se han inventado un mundo que, gracias a las tarjetas de crédito, es más placentero y deseable que todos esos que no tienen para obsequiarse, porque también existe el mundo real, pero nadie tenemos el estómago para sentirlo.
Sin duda, el amor no tiene nombre y tampoco es una costumbre de palabras ni ademanes y mucho menos, símbolos que en el fondo están vacíos, el amor metafísico no existe. Está antes que en todo lo anterior y todas las invenciones y delimitaciones de la libido por la cultura del simulacro. El amor es la proxemia de los cuerpos desnudos, sus secreciones, calores y tibiezas.
Es un mero instinto animal, un caldo químico en el cerebro, el olor embriagador del sexo, los sudores, unas nalgas suaves y blandas al tacto y que después de tales excursiones de los sentidos se vuelve el instante irrenunciable, la eternidad mortal, el deseo que nunca se satisface. Es el instinto de la persistencia y la conservación de la vida; la praxis completa entre la idea y la acción porque siempre se piensa lo correcto aunque no lo sepamos con exactitud y se hace conforme a esa intuición que no tiene un lenguaje legible cuando se intenta expresar pero que endenantes, ya sabemos.
El problema de esta pasión, cuando prevalece su pureza, siempre ha sido la individualidad de sentirla y la imposibilidad de expresarla cabalmente, contra la percepción de los que están fuera de esa experiencia íntima y solitaria. Cuando se comparte o se intenta compartir ocurren demasiados malentendidos, algunos llegan a tolerarse por lapsos considerables de tiempo, otros se instalan en la fantasía de que se entienden perfectamente y los más patéticos usan filtros artificiales para entender lo que las convenciones ya dan por entendido, mientras caminen siguiendo ciertas líneas de pensamiento a las que se suele llamar dogmas o ideologías.
Este instinto tan vehemente y profundo, en la mayoría de los casos, produce disidencia, inconformidad y se termina luchando contra todos los valores de la cultura que se interponen. Es un instinto revolucionario mientras cabalga insomne bajo el corazón de la voluntad. No hay mejor argumento para la locura que el amor.
Ya hubo quienes quisieron clasificar las formas del amor, filial, fraterno y eros. A veces se mezclan esas definiciones, en ocasiones no admiten la intrusión de otras formas de esa pasión. Finalmente seleccionamos y dirigimos la querencia según sea el caso, el motivo, el interés, el desinterés, el apego o el desapego. Como sea, los asuntos del amor, por lo general, son cosas de la imaginación y de la represión autoinfligida; durante mucho tiempo albergamos una idea sobre lo que debería ser y cuando finalmente llega el momento de la consumación del enamoramiento sucede que no era como lo soñamos o como esperábamos que fuera. Al final se entiende que no tiene membretes, es como es y se distribuye con la naturalidad de la intuición que es más inteligente que todas las cosas aprendidas; lo más deseable es que tal comprensión no llegue al final, final.
Todos hablan de él y todos buscan el obsequio perfecto o las palabras adecuadas, ese amor es una mierda. Sin embargo, el verdadero amor es aquel que desciende hasta la mierda y regresa incólume.
Sin duda, el amor no tiene nombre y tampoco es una costumbre de palabras ni ademanes y mucho menos, símbolos que en el fondo están vacíos, el amor metafísico no existe. Está antes que en todo lo anterior y todas las invenciones y delimitaciones de la libido por la cultura del simulacro. El amor es la proxemia de los cuerpos desnudos, sus secreciones, calores y tibiezas.
Es un mero instinto animal, un caldo químico en el cerebro, el olor embriagador del sexo, los sudores, unas nalgas suaves y blandas al tacto y que después de tales excursiones de los sentidos se vuelve el instante irrenunciable, la eternidad mortal, el deseo que nunca se satisface. Es el instinto de la persistencia y la conservación de la vida; la praxis completa entre la idea y la acción porque siempre se piensa lo correcto aunque no lo sepamos con exactitud y se hace conforme a esa intuición que no tiene un lenguaje legible cuando se intenta expresar pero que endenantes, ya sabemos.
El problema de esta pasión, cuando prevalece su pureza, siempre ha sido la individualidad de sentirla y la imposibilidad de expresarla cabalmente, contra la percepción de los que están fuera de esa experiencia íntima y solitaria. Cuando se comparte o se intenta compartir ocurren demasiados malentendidos, algunos llegan a tolerarse por lapsos considerables de tiempo, otros se instalan en la fantasía de que se entienden perfectamente y los más patéticos usan filtros artificiales para entender lo que las convenciones ya dan por entendido, mientras caminen siguiendo ciertas líneas de pensamiento a las que se suele llamar dogmas o ideologías.
Este instinto tan vehemente y profundo, en la mayoría de los casos, produce disidencia, inconformidad y se termina luchando contra todos los valores de la cultura que se interponen. Es un instinto revolucionario mientras cabalga insomne bajo el corazón de la voluntad. No hay mejor argumento para la locura que el amor.
Ya hubo quienes quisieron clasificar las formas del amor, filial, fraterno y eros. A veces se mezclan esas definiciones, en ocasiones no admiten la intrusión de otras formas de esa pasión. Finalmente seleccionamos y dirigimos la querencia según sea el caso, el motivo, el interés, el desinterés, el apego o el desapego. Como sea, los asuntos del amor, por lo general, son cosas de la imaginación y de la represión autoinfligida; durante mucho tiempo albergamos una idea sobre lo que debería ser y cuando finalmente llega el momento de la consumación del enamoramiento sucede que no era como lo soñamos o como esperábamos que fuera. Al final se entiende que no tiene membretes, es como es y se distribuye con la naturalidad de la intuición que es más inteligente que todas las cosas aprendidas; lo más deseable es que tal comprensión no llegue al final, final.
Todos hablan de él y todos buscan el obsequio perfecto o las palabras adecuadas, ese amor es una mierda. Sin embargo, el verdadero amor es aquel que desciende hasta la mierda y regresa incólume.
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martes 5 de febrero de 2008
Aristegui vs. El autoritarismo mediático

"…la palabra que nos define es contrapeso y, por lo tanto la crítica es esencial. De hecho, creo que la función de un periodista o de un analista es esencialmente crítica"
-Carmen Aristegui
-Carmen Aristegui
De una entrevista publicada en la revista Viceversa número 51. Agosto de 1997 .
El pasado 6 de enero fue lamentable recibir la noticia de que la periodista Carmen Aristegui no iba a continuar una emisión más del programa radial Hoy por Hoy. Y más lamentable es constatar que su salida del cuadrante se debe a una venganza política dirigida desde la Presidencia de la República, lo que delimita aún más no sólo el derecho de expresión de la conductora sino también el de cada ciudadano que busca alternativas diferentes de información y de opinión pública.
En voz de la propia Aristegi, de una entrevista para el periodista Jenaro Villamil:
…los "autores intelectuales" del silenciamiento de su espacio informativo son directivos de Televisa, integrantes del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, concesionarios descontentos con su actitud ante la reforma electoral y funcionarios de Comunicación de Los Pinos, desde donde se le hizo saber que su noticiario "no era un espacio deseable para la Presidencia de la República".
…los "autores intelectuales" del silenciamiento de su espacio informativo son directivos de Televisa, integrantes del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, concesionarios descontentos con su actitud ante la reforma electoral y funcionarios de Comunicación de Los Pinos, desde donde se le hizo saber que su noticiario "no era un espacio deseable para la Presidencia de la República".
La tendencia "natural" de los medios a pensarse como hegemonía
Es inevitable que el reflejo automático de la mentalidad de "derecha" reaccione ante la critica-crítica calificándola de "izquierdista" sin mediar asuntos razonables como el derecho a la pluralidad de opinión y que existe la reflexión ajena a cualquier ideología o dogma. De hecho, es imposible el ejercicio de la reflexión dentro de cualquier sistema ideológico. Las ideologías dirigen el pensamiento, no se permiten ideas diferentes a sus valores, aunque esas ideologías sean sólo simulacro y escondan otras intenciones.
Es inevitable que el reflejo automático de la mentalidad de "derecha" reaccione ante la critica-crítica calificándola de "izquierdista" sin mediar asuntos razonables como el derecho a la pluralidad de opinión y que existe la reflexión ajena a cualquier ideología o dogma. De hecho, es imposible el ejercicio de la reflexión dentro de cualquier sistema ideológico. Las ideologías dirigen el pensamiento, no se permiten ideas diferentes a sus valores, aunque esas ideologías sean sólo simulacro y escondan otras intenciones.
Una frase muy elocuente sintetiza el párrafo anterior: "Cuando todos están pensando lo mismo es porque en realidad nadie está pensando".
En este caso, estamos presenciando cómo es que algunos grupos políticos y empresariales están controlando la información para convertirla en desinformación y así dirigir la percepción de los auditorios. Quiero pensar que Carmen Aristegui está más allá de sus acusadores que la califican de perredista o de "rojilla" puesto que su ejercicio periodístico se mantuvo dentro del principio de la información que pocos periodistas observan, sin mediar sus propias preferencias políticas o mercantiles. Aún así, si acaso simpatizaba con la "izquierda", Aristegui cumplía con su labor profesional.
Aunque el interés del empresario no esté motivado por causas de conciencia, se supone que para un sistema político democrático sí, en tanto valide y respalde la pluralidad de las expresiones de los intereses de las audiencias, evitando que los poderes fácticos perjudiquen a los ciudadanos.
¿Realmente vivimos una democracia?
Cada vez el régimen calderonista se haya muy lejos de legitimarse, el divorcio de sus actos con su propia retórica "democrática" anuncia con lujo inmoral (porque traicionan su propia moral, la que tanto pregona) el motivo y sus intereses de hegemonía al mando de la administración del Estado.
Han subordinado el interés capitalista de los empresarios a su propio derrotero político, o ¿ha ocurrido al revés? Como sea, la mayoría de los medios de comunicación han privilegiado la difusión de las opiniones de los administradores del Estado en detrimento del derecho de los ciudadanos a estar informados o por lo menos a elegir libremente sus preferencias dentro de un espectro que se supone debería ser público y plural.
Cada vez el régimen calderonista se haya muy lejos de legitimarse, el divorcio de sus actos con su propia retórica "democrática" anuncia con lujo inmoral (porque traicionan su propia moral, la que tanto pregona) el motivo y sus intereses de hegemonía al mando de la administración del Estado.
Han subordinado el interés capitalista de los empresarios a su propio derrotero político, o ¿ha ocurrido al revés? Como sea, la mayoría de los medios de comunicación han privilegiado la difusión de las opiniones de los administradores del Estado en detrimento del derecho de los ciudadanos a estar informados o por lo menos a elegir libremente sus preferencias dentro de un espectro que se supone debería ser público y plural.
El autoritarismo calderonista pretende inducir una suerte de "buena conciencia" en la mente de cada ciudadano y luego consensarla bajo la apariencia de la figura de opinión pública para justificar sus razones absolutistas como viables, legítimas y verdaderas.
La revocación del contrato de Carmen Aristegui para continuar con su programa radifónico, es un ejemplo más de cómo el actual régimen político impone su mentalidad de oligarquía a la voluntad de una numerosa cantidad de ciudadanos que no han consentido con los designios del actual gobierno a pesar de que se han afanado tanto en levantar encuestas de opinión para ver si el espejito les dice que al fin son los preferidos.
Se entiende que, en aras del libre mercado, la prioridad del capitalista es el ingreso que le reporta el producto que oferta, cuantimás si tiene una buena demanda; simplemente, en estos tiempos no importa qué tan a la "izquierda" o a la "derecha" se está, lo primordial es el dinero, sobretodo porque las ideologías y los dogmas han probado su decadencia.
Sabemos que el programa informativo de la periodista contaba con un nivel nada despreciable de audiencia, lo cual, sin duda, sostenía y justificaba su presencia en el espectro radial para la satisfacción de cualquier empresario ávido de éxito comercial. Sin embargo, observamos que los comandare del Estado, atendiendo el capricho de sus pasiones, regulan el "libre" mercado para mantener vigente esa imagen de cartón -desde el porfiriato y después de aquella dictadura- que el sistema político mexicano se empecina en seguir detentando en su discurso como la verdadera realidad nacional.
El periodismo replicante
Sabemos como respingó la clase empresarial que comanda los medios cuando se promovió la reforma electoral que limitaba drásticamente sus intereses económicos en el trasiego de los dineros del erario a sus bolsillos vía el aparato del Estado y los partidos políticos. Fue entonces que, furibundos enarbolaron la bandera de "están coartando nuestra libertad de expresión" sin tener la mínima conciencia de cargo en cuanto que ellos han sido el artificio favorito de las oligarquías para desinformar al público manipulando la percepción de la realidad.
Sabemos como respingó la clase empresarial que comanda los medios cuando se promovió la reforma electoral que limitaba drásticamente sus intereses económicos en el trasiego de los dineros del erario a sus bolsillos vía el aparato del Estado y los partidos políticos. Fue entonces que, furibundos enarbolaron la bandera de "están coartando nuestra libertad de expresión" sin tener la mínima conciencia de cargo en cuanto que ellos han sido el artificio favorito de las oligarquías para desinformar al público manipulando la percepción de la realidad.
El caso de Carmen Aristegui no existió para la mayoría de los medios de difusión. Para el duopolio televisivo no fue un suceso relevante la censura infligida hacia la comunicadora, sin más, muchos noticieros lo ignoraron e incluso algunos se refirieron al evento con cierta ambigüedad. Salvo algunos informadores, el resto queda como meros replicantes dedicados a reproducir ergo la réplica de la ideología de los administradores del erario.
Por supuesto que los dueños de los medios de difusión, mas no del espacio por el que transmiten, tienen el cabal derecho de contratar a quién sea de su agrado, pero no es justo que sólo ellos tengan la posibilidad de transmitir la versión de su realidad o difundir su ideología.
Por supuesto que los dueños de los medios de difusión, mas no del espacio por el que transmiten, tienen el cabal derecho de contratar a quién sea de su agrado, pero no es justo que sólo ellos tengan la posibilidad de transmitir la versión de su realidad o difundir su ideología.
¿Podemos presionar a las oligarquías?
Para demandar mejores espacios informativos y expresar el desacuerdo ciudadano con ciertas tendencias disfuncionales de algunos medios de difusión, una de las manifestaciones pacíficas que puede darles un certero golpe donde más les duele, en el capital-dinero, es que todos aquellos ciudadanos que defienden su derecho a la información eviten sintonizar esas señales. Otro golpe más duro y eficaz sería dejar de consumir aquellos productos que se publicitan en esos medios.
Para demandar mejores espacios informativos y expresar el desacuerdo ciudadano con ciertas tendencias disfuncionales de algunos medios de difusión, una de las manifestaciones pacíficas que puede darles un certero golpe donde más les duele, en el capital-dinero, es que todos aquellos ciudadanos que defienden su derecho a la información eviten sintonizar esas señales. Otro golpe más duro y eficaz sería dejar de consumir aquellos productos que se publicitan en esos medios.
lunes 24 de diciembre de 2007
jueves 6 de diciembre de 2007
¿México de 1905? No, del 2007

"Mi repudio y mi más enérgico rechazo a la actuación del gobernador de Puebla, Mario marín, en el caso de la detención de la periodista Lydia Cacho. Se revelan - en el periódico La Jornada- unas conversaciones escandalosas de un empresario poderoso (Kamel Nacif) que exige al mandatario estatal que meta a la cárcel a la periodista, y éste accede. Eso es una barbarie; expreso mi más enérgico rechazo y repudio. Exijo una investigación exhaustiva, caiga quien caiga, y que se les castigue. ¡Me vale que los señalados sean el gobernador y un empresario poderoso!"
-Felipe Calderón Hinojosa, candidato del PAN a la Presidencia de la República. 15 de febrero de 2006(Fragmento de una nota de La Jornada publicada el sábado 1 de diciembre de 2007)
El jueves 29 de noviembre de 2007 la Suprema Corte de Justicia de la Nación ratificó -una vez más- que, efectivamente, en México gobierna la impunidad. Tristemente, eso ya lo sabíamos de sobra en un país donde los políticos se han constituido como otra "clase social" y son quienes negocian las mentiras que deben aceptarse como verdades (¿real politik?) para asegurarse el porvenir, nunca de los ciudadanos sino de sus propias carnes.
¿En verdad nos creimos que, ante las contundentes evidencias, se resarciría el agravio que sufrió la periodista Lydia Cacho Ribeiro? La afrenta es muy grave y simbólica, la carcajada final del presidente de la Corte, Guillermo Ortiz Mayagoitia esconde esa degradación moral, emocional e intelectual que ha impedido la aplicación de la justicia y el reconocimiento de género, desde los crímenes no resueltos en Ciudad Juárez hasta el impune asesinato de doña Ernestina Ascencio y todos los casos de violencia que sufren miles de mujeres mexicanas en su propio hogar. Además, la resolución de la Corte expresa con denuedo no sólo la intransigencia cometida en detrimento de los derechos de la periodista, sino de cada ciudadano que se ha visto ultrajado por el crimen y los preceptores oficiales de la "justicia".
A pesar de que algunos habíamos notado que legalmente era inadmisible -por lo que es necesario reconsiderar ese agujero legal- la famosa grabación de aquella conversación entre el gobernador de Puebla, Mario Marín y el empresario textilero, Kamel Nacif. No quedó ninguna duda del complot urdido contra la periodista, puesto que, en indagaciones posteriores emprendidas por la misma Suprema Corte de Justicia, confirmadas y reconfirmadas, arrojaron el mismo dictamen lógico y evidente del delito perpetrado por los señalados.
Quien hizo pública aquella grabación telefónica entre el "Gober precioso "y el "Rey de la mezclilla", buscaba "alinear" al mandatario poblano, lo que finalmente consiguió. Pero la podredumbre ha quedado a la vista y ahora pretenden que no existe, ¿los miembros de la corte están concientes de que han sublimado pura mierda?
A continuación transcribo un elocuente fragmento del manifiesto del Partido Liberal Mexicano -que encabezara el periodista Ricardo Flores Magón- redactado en St. Luis, Missouri, Estados Unidos, el 28 de septiembre de 1905. "…Los tribunales de justicia son mercados de favores; el magistrado es un comerciante; la judicatura un gremio de explotadores. La ley se desprecia, y el oro es el que determina los fallos de los jueces. La conciencia ha desaparecido. Y sobre ese mercado indigno, sobre esa turba de negociantes de toga, se cierne la consigna del dictador, ley suprema de los siervos que están en los puestos públicos. La Suprema Corte de Justicia de la Nación es quizá la más deshonrada. Ella tiene que resolver los asuntos más importantes, y por tanto, sus fallos injustos tienen consecuencias más graves. Pero esta consideración nunca ha detenido a sus miembros para obedecer una consigna infame del dictador o para venderse a los particulares".
Desde entonces la impunidad sigue siendo inherente a la tradición política de los administradores del Estado, tal parece que persiste el espíritu del cacique-dictador, mal disimulado en nuestras "autoridades". Pero también, ha permedado la indiferencia hacia la injusticia al discurrir cotidiano, a nuestra manera de expresarnos, de ver como natural y propio ese consabido principio de "no hablar mal" y mantener un México apaciguado -súbitamente, me viene a la mente un slogan panista post elecciones presidenciales: "Por un México en paz".
Cuando las situaciones injustas son corrientes, perdemos la noción de libertad (esta frase final la tomé de un artículo de Valeria Valencia, "Crónica de una primeriza" de CIMAC noticias, que, a su vez, la cita se menciona como de la autoría de Laura Gutman. Nota publicada el 28 de mayo de 2007).
"Simplemente respeto la decisión de la Corte"
-Respuesta a breve pregunta sobre el caso de Lydia Cacho de Felipe Calderón Hinojosa, Presidente de la República Mexicana. (Entrevistado por Joaquín López Dóriga para noticieros Televisa a propósito de un año de su mandato)
-Respuesta a breve pregunta sobre el caso de Lydia Cacho de Felipe Calderón Hinojosa, Presidente de la República Mexicana. (Entrevistado por Joaquín López Dóriga para noticieros Televisa a propósito de un año de su mandato)
Fotografía del encabezado : Rotmi Enciso Producciones y Milagros Agrupación Feminista, A.C.
jueves 29 de noviembre de 2007
La Iglesia pecadora

Zapeando zapeando, el domingo pasado a eso del mediodía, me topé con una escena de una película donde un recamarero solicitaba a un ninja "profesional" le enseñara los secretos de las artes marciales. El ninja le dijo que la primera condición era que, si deseaba aceptarlo como su maestro, jamás iba a cuestionar su autoridad; el recamarero respondió que no era ningún problema, que había estado en una escuela católica.
Sin duda que nuestro recamarero reconoce una condición de obediencia inherente, costumbre aprendida durante los años escolares. Por lo que no es difícil resistirse a los caprichos y andanzas absurdas del maestro ninja, en tanto lo guíe hacia el fin de aquellos intereses gloriosos que suscitó en él la grandilocuencia de aquel.
Lo que resume el breve diálogo entre el aprendiz y el maestro, en esa comedia que casualmente encontré en la televisión, es el caracter autoritario que, -durante incontables siglos- han impuesto los representantes de la religión sobre la feligrecia, conduciendo sus mentes y sus cuerpos.
La dinámica del cristianismo suele ser egocéntrica o centralista, todos sabemos, de alguna manera, que los designios de Dios son incuestionables, no tienen explicación humana, sólo ocurren. Pues, esa autoridad divina ha permeado notablemente la conducta de aquellos que dirigen y administran la religión pero, no siempre en sujeción al precepto de la fe que debiera dirigir sus pasos. Tal vez, por eso, los representantes de la voz divina se afanan tanto en mantener un estatus quo frente al rebaño para mantener un orden, una cierta integridad en cuanto a la dirección que debe seguir la mente del creyente.
Actualmente, y gracias a Dios, es posible encontrar creyentes que distinguen muy bien el fundamento de su fe de la conducta y los designios puramente inhumanos de la jerarquía más encumbrada del clero.
Precisamente, cierto día que platicaba con Alicia (ella profesa el catolicismo), el tópico de nuestra conversación giraba al rededor de las últimas noticias que nos llegaban sobre un sacerdote católico que había sido cómplice de varios homicidios durante la dictadura militar en Argentina. Por supuesto que tampoco nos faltó mencionar los casos de pederastía entre algunos presbíteros. A todos esto, Alicia terminó con una frase: "Es difícil ser católico en estos tiempos".
Precisamente, cierto día que platicaba con Alicia (ella profesa el catolicismo), el tópico de nuestra conversación giraba al rededor de las últimas noticias que nos llegaban sobre un sacerdote católico que había sido cómplice de varios homicidios durante la dictadura militar en Argentina. Por supuesto que tampoco nos faltó mencionar los casos de pederastía entre algunos presbíteros. A todos esto, Alicia terminó con una frase: "Es difícil ser católico en estos tiempos".
Aunque no profeso el catolicismo o cualquier otra forma de cristianismo y tengo mi propia opinión sobre la espiritualidad, tal vez en "defensa" de aquellos creyentes que saben en qué mundo están parados y reconocen las veredas de la naturaleza humana, observo que la fe -ya por tradición o fundamento- es enteramente un espacio propio de la voluntad individual que no tiene qué ver con la condenable conducta de aquellos que se sirven de la institución religiosa para cometer atroces crímenes, quienes tuercen el cimiento de la fe y buscan quedar impunes.
Desde que se han hecho públicos los problemas sexuales del clero (posiblemente, mostrando sólo la punta del iceberg), sobre todo aquellos que han lesionado imperdonablemente la vida de miles de infantes surge el cuestionamiento sobre el celibato, asunto en el que, tal vez, la jerarquía católica debiera reflexionar, porque, como a todos los mortales, Dios también los formó completitos sin omitir el ombligo y las partes "pudendas". No creo que represente algun conflicto que un hombre comparta su vida con una mujer (o si lo prefiere, con alguien de su mismo sexo) y ejerza el sacerdocio, es más, sería más saludable porque como dijo Saulo de Tarso, "...pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando" - Primera espístola a los corintios 7:9
El problema sobre el abuso infantil es un asunto que no puede soslayarse, es importante reflexionar sobre las causas y cómo combatirlo. Hoy comprendemos que en la mayoría de los casos tiene efectos de autodestrucción en el individuo que fue víctima de abuso y al sumarse a otros sujetos que también sufrieron esa experiencia se extiende como una gran sombra la más atroz de todas las enfermedades, la del alma.
Sólo Dios sabe por qué algunos prelados católicos como el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de México, ante los casos de pederastía, dijo: "...sólo han sido manoseos y no violaciones" -Milenio.com, 17 de julio de 2007.
También el Altísimo a de saber por qué Marcial Maciel Degollado (el fundador de los Legionarios de Cristo) goza de cabal impunidad ante las acusasiones en su contra de abuso sexual a menores, al que, por cierto, el Vaticano únicamente le reconvino a guardar "meditación y penitencia" -jornada.com.mx, 9 de marzo de 2007.
Sin embargo, declaraciones como la del arzobispo de Acapulco, Felipe Aguirre Franco, ¿exime de responsabilidad a los curas criminales?: La Iglesia es santa por su fundador y sus contenidos, pero es pecadora porque la conforman seres humanos proclives al pecado, "si hay alguien que dice no haber pecado, miente" -milenio.com, 23 de julio de 2007. Entonces, si reconocen que son proclives al pecado, por qué se conducen como incuestionables y pretenden que el resto de la humanidad se ajuste a la moral católica.
Inaudito fue encontrar el siguiente párrafo en una nota informativa de la periodista Alma E. Muñoz sobre la determinación de la arquidiócesis de México de que "no tiene la obligación de denunciar a un clérigo culpable de abuso sexual": El arzobispado de México ofrece a obispos, sacerdotes o diáconos que tienen inclinación al abuso sexual o que en el pasado lo han cometido, dar cuenta por sí mismos para recibir la ayuda necesaria tanto en el campo espiritual como en el sicológico, y si se comprueba que alguno cometió "alguna falta que involucre a un menor, debe ofrecerle (a la víctima) la asesoría sicológica, espiritual y pastoral necesaria para tratar de resarcir el daño" - jornada.unam.mx, 15 de octubre de 2007.
Más clarificador fue la solicitud del Cardenal Norberto Rivera a sacerdotes y religiosos del Arzobispado para que firmen una carta de "deslinde de responsabilidades" para liberar a la Arquidiócesis de México de "toda responsabilidad moral, civil, penal y económica" en caso de enfrentar demandas o juicios penales o administrativos -milenio.com, 16 de octubre de 2007.
No dudo que, en verdad existen excepciones a esa epidemia de nihilismo dentro de la institución católica. Sí hay clérigos y religiosos que se conducen congruentemente con la fe que profesan y desafortunadamente por unos cuantos parece que todo el árbol se ve podrido...
Es urgente una estructura eclesial más... ¿humana?
No dudo que, en verdad existen excepciones a esa epidemia de nihilismo dentro de la institución católica. Sí hay clérigos y religiosos que se conducen congruentemente con la fe que profesan y desafortunadamente por unos cuantos parece que todo el árbol se ve podrido...
Es urgente una estructura eclesial más... ¿humana?
La Iglesia sigue sumando causas por las que día a día registra deserciones en su filas, hace unos días encontré una nota en un periódico argentino cuya cabeza ponía: Vade retro, los bautizados que piden borrarse de la Iglesia Católica. Y transcribo el sumario, La "desafiliación" al catolicismo (la apostasía, en término eclesiales) está ganando adeptos en España, donde hay cientos de presentaciones en las parroquias y hasta demandas en la Justicia. En la Argentina ya hay casos. Las trabas que pone la Iglesia. Los argumentos de quienes buscan apostatar. Los que esgrimen el hábeas data para reclamar el derecho a ser eliminados de los archivos clericales -Mariana Carbajal, pagina12.com.ar, 19 de noviembre de 2007.
jueves 22 de noviembre de 2007
Mis encuentros con Lucrecia

La primera vez fue nada mas la imagen de una expresión, un rostro de tantos en el menú visual que ofrece la imagineria humana del Internet; sólo un archivo en formato jpg para alimentar mi banco visual, puesto que, como diseñador gráfico, soy adicto a todo género de imágenes, y uno de mis temas predilectos es, precisamente, la expresión humana y de ahí se desprende una afición muy profunda por la "poética" femenina.
http://www.flickr.com/photo_zoom.gne?id=144282441&size=l
Aquella foto quedó como un acercamiento fugaz, como tantas veces cuando se camina por las calles de la ciudad y la gente no es gente, sólo figuras, colores, formas que en un instante pierden su relevancia humana, su trascendencia en el orden de nuestra atención.
Sin embargo, en la segunda ocasión que la volví a ver lo sentí como un deja vu y recordé que antes ya me había fascinado como lo hacía en ese momento. Pero esa vez puse mejor atención en el recorrido y alcancé a leer al pie de una de sus fotos una dirección de Internet.
www.thesoundoflucrecia.com/
El tercer encuentro con Lucrecia fue sonoro, me retotrae a PJ Harvey (sobre todo cuando canta en el idioma sajón), de voz discreta, de cierto tipo muy femenino que es preferible escuchar muy cerca del oído. De ahí, comenzaron las pesquisas y en http://www.youtube.com/ encontre el "ánima" de esta cantante colombiana.
www.youtube.com/watch?v=n26nzuMXPlE
Recen por mi, puede que siga esta racha de encuentros con Lucrecia. Gracias.
Sin embargo, en la segunda ocasión que la volví a ver lo sentí como un deja vu y recordé que antes ya me había fascinado como lo hacía en ese momento. Pero esa vez puse mejor atención en el recorrido y alcancé a leer al pie de una de sus fotos una dirección de Internet.
www.thesoundoflucrecia.com/
El tercer encuentro con Lucrecia fue sonoro, me retotrae a PJ Harvey (sobre todo cuando canta en el idioma sajón), de voz discreta, de cierto tipo muy femenino que es preferible escuchar muy cerca del oído. De ahí, comenzaron las pesquisas y en http://www.youtube.com/ encontre el "ánima" de esta cantante colombiana.
www.youtube.com/watch?v=n26nzuMXPlE
Recen por mi, puede que siga esta racha de encuentros con Lucrecia. Gracias.
esparzaldaba@gmail.com
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